La Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) ha sistematizado testimonios y sugerencias de educadores/as y estudiantes en contextos de encierro, y reunió estas reflexiones en la publicación El Derecho Humano a la Educación en contextos de encierro desde la perspectiva de sus sujetos.

Este documento pone en evidencia las recomendaciones y los pensamientos de estudiantes y docentes en contextos de encierro a partir de sugerencias y testimonios recopilados por medio de entrevistas con maestras/os y personas en privación de libertad de Bolivia, Brasil y Argentina. Estos diálogos se realizaron en visitas específicas realizadas por la CLADE en los últimos tres años, en el marco del proyecto Ampliando Voces – miradas y propuestas para la Educación de Personas Jóvenes y Adultas en la perspectiva de sus sujetos.

Las reflexiones presentadas en la publicación no son una muestra representativa de sus países, pero revelan una diversidad de situaciones que se deben tomar en cuenta para conocer la realidad de la educación en las cárceles e intervenir con políticas adecuadas y pertinentes para la realización del derecho a la educación de estas/os ciudadanas/os.

In this decision, the Court found that the right to education of a disabled child had been violated when the educational institution did not award an official certificate of completion for his secondary education, even after the student had met all the requirements of his personalised education project (proyecto pedagógico individual or PPI) because his PPI did not comply with the minimum requirements under local regulations. The Court concluded that people with disabilities have the right to an inclusive education on an equal basis with others, and this includes the right to have their capabilities and accomplishments certified under equal conditions. ‘Equal conditions’ does not necessarily mean identical requirements but rather, making reasonable adjustments to ensure that individuals are treated as equals. Namely, the Court explained that the plaintiff, having met the specific requirements of his PPI and having attended and passed 5 years of courses at the institution, had the same right as his classmates that had met the requirements imposed on them to receive a certificate.