Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares
La Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares entró en vigor el 1º de julio de 2003 para proteger los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares. La Convención aspira a impedir y eliminar la explotación de los trabajadores migratorios durante todo el proceso de migración, proporcionando un conjunto de normas internacionales vinculantes relativas al tratamiento, el bienestar y los derechos humanos de los migrantes documentados y no documentados, así como las obligaciones y responsabilidades por parte de los Estados de origen y empleo. Concretamente, la Convención pretende poner fin a la contratación ilegal o clandestina y el tráfico de trabajadores migratorios y desalentar el empleo de trabajadores migratorios no documentados o en situación irregular.

