Posible estrategia: preparar un caso

Posibles estrategias: considerar la litigación y preparar un caso
Llevar un caso a juicio siempre tiene que ser el último recurso, tanto para los demandantes como para una estrategia de campaña. ¡Toma tiempo, dinero y esfuerzo y hay mucho que perder!
Por lo tanto, cualquier análisis previo que se realice, deberá tener en cuenta los riesgos (y las oportunidades). Entre los riesgos se encuentran la seguridad personal de los demandantes, de los que hacen campaña, de los abogados, etc.; la situación legal durante y después del proceso; los costos financieros; el riesgo para la reputación, especialmente de las organizaciones que participan en la campaña; el riesgo operativo, que también se refiere más a los que hacen campaña y los abogados; el riesgo de dañar las relaciones con el gobierno, la sociedad civil, las escuelas, los profesores y las autoridades locales o la comunidad internacional; el cansancio es un peligro real, pero, por otro lado, una campaña preparada en torno a un proceso también puede ser una importante fuente de inspiración; habrá que considerar los beneficios políticos y las posibles desventajas; la imprevisibilidad es un factor importante a la hora de planificar; el tiempo puede ser largo, incluso demasiado largo, tanto para los que hacen campaña como para las víctimas de las violaciones de derechos. Existen muchos otros riesgos y oportunidades que los demandantes, los que hacen campaña y los abogados tendrán que analizar detenidamente.
También es necesario tener en cuenta las muchas otras opciones que tienen a su disposición los que hacen campaña y los abogados para usar la ley de diferentes maneras. Por ejemplo, testificar en procesos que ya se están llevando a cabo, ser “amigos de los tribunales”, trabajar con grupos de derechos humanos, capacitar a los abogados locales que defienden el interés público, unirse a asociaciones o redes de abogados, abogar por cambios legislativos y de praxis, promover una revisión judicial, etc.
Sin embargo, si uno efectivamente se decide a iniciar algún tipo de litigación, se recomienda hacerlo con objetivos muy claros. Aparte de buscar justicia para las personas o grupos cuyos derechos fueron violados, las organizaciones que hacen campaña o los abogados deben considerar la litigación como un instrumento de campaña para despertar la conciencia, ejercer presión sobre el gobierno, poner a prueba el sistema o crear un precedente (derecho consuetudinario).
En segundo lugar, es importante involucrar a otros: despertar la conciencia de la comunidad local recurriendo a los medios de comunicación; cuestionar/ayudar al gobierno local; trabajar con las escuelas locales; oponerse al prejuicio de la sociedad respecto a los grupos excluidos.
En resumen, toda decisión de recurrir a la litigación deberá tener en cuenta los siguientes pasos: entender la legislación, reunir pruebas, formular el caso, escoger el tribunal y movilizar para obtener apoyo y cobertura.
Las siguientes páginas examinan más detalladamente otros aspectos de la decisión de preparar un caso:
Qué clase de casos y por quién
Qué investigación hay que hacer antes de llevar el caso a juicio
Posibles escollos durante la litigación
Posibles escollos después de la litigación
Posibles beneficios de la litigación

