Inspiración de las 4-A
Asegurar que la enseñanza es compatible con las 4-A El derecho a la educación debe ser asequible, accesible, aceptable y adaptable. El concepto de estas 4-A fue elaborado por la ex Relatora Especial sobre el derecho a la educación, Katarina Tomaševski, y es uno de los medios más eficaces para evaluar la situación y obrar de acuerdo a ella. Sin embargo, cabe destacar desde el principio que estas 4-A no son definitivas. Si bien son sumamente útiles para explicar el derecho a la educación en términos de factores tangibles, no constituyen necesariamente la norma que utilizan todos los tratados internacionales y, por consiguiente, no habría que considerarlas como una guía genérica completa del significado del derecho a la educación para todas las leyes. El Estado debe respetar, proteger y cumplir las 4-A, pero también existen obligaciones que incumben a otros actores del proceso de educación: el niño, como el sujeto privilegiado del derecho a la educación y el detentor de la obligación de cumplir con los requisitos de la enseñanza obligatoria, los padres del niño, que son los “primeros educadores”, y los educadores profesionales, es decir, los profesores. Se ha elaborado un marco de las 4-A para ayudar a las personas a pensar detenidamente en los diferentes aspectos del derecho a la educación. Utilizando un proceso participativo, este marco puede ayudar a las personas a reflexionar sobre lo que el derecho a la educación significa para ellas y comparar su realidad actual con estas normas. Las 4-A se pueden resumir como sigue: Asequibilidad: que la enseñanza es gratuita y está financiada por el Estado y que existe una infraestructura adecuada y docentes formados capaces de sostener la prestación de educación. Accesibilidad: que el sistema es no discriminatorio y accesible a todos, y que se adoptan medidas positivas para incluir a los más marginados. Aceptabilidad: que el contenido de la enseñanza es relevante, no discriminatorio y culturalmente apropiado, y de calidad, que la escuela en sí es segura y que los docentes son profesionales. Adaptabilidad: que la educación puede evolucionar a medida que cambian las necesidades de la sociedad y puede contribuir a superar las desigualdades, como la discriminación de género, y que puede adaptarse localmente para adecuarse a contextos específicos.

