VIH / SIDA
Fuente: Tania Boler y Anne Jellema (2005) Inercia mortal: Un estudio comparado entre países sobre las respuestas al VIH/SIDA Un estudio
La epidemia del SIDA se ha convertido en una crisis mundial, amenazando
actualmente la vida de unas 38 millones de personas y devastando sociedades
enteras. El papel de los sistemas de educación en la lucha contra esta epidemia
es sumamente importante, porque pueden llegar a una gran cantidad de jóvenes
con información y competencias que salvan la vida. Terminar la educación
primaria puede disminuir a la mitad el riesgo de infección por el VIH de los
jóvenes, y de hecho, la educación básica tiene un efecto preventivo tan
poderoso, especialmente para las jóvenes, que ha sido descrita como una
“vacuna social”. A medida que la epidemia va cobrando fuerzas, sin embargo,
presenta un riesgo cada vez mayor para la misma educación, amenazando con
impedir que los niños se inscriban en la escuela, que los docentes enseñen y
que las escuelas funcionen.
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Fuente: "Addressing the educational needs of orphans and vulnerable children" Tania Boler y Kate Carroll
La crisis del SIDA ha dejado huérfanos a millones de niños alrededor del mundo. Además de los efectos emocionales y sicológicos que puede ocasionar la pérdida de un padre, existen pruebas claras de que la tasa de abandono escolar es mucho mayor entre los niños huérfanos, que los no huérfanos.
Según se sabe hoy en día, cuando mueren los padres, la cantidad de recursos disponibles para la educación disminuye. Por consiguiente, los huérfanos corren mayor riesgo de abandonar sus estudios que los no huérfanos, a medida que el costo de la escolarización se vuelve inasequible.
Sin embargo, al examinar el impacto de la orfandad, resulta importante considerar no sólo las tasas de matriculación, sino también la calidad y la constancia de la asistencia.
La evidencia anecdótica también señala que los costos de oportunidad de la escolarización aumentan y que el estigma relacionado con el SIDA en el aula (y la discriminación por parte de profesores, estudiantes y padres) también puede ser la causa de que los niños abandonen la escuela. Ese estigma y esa discriminación en las escuelas va en contra de los principios que sostienen la Educación para Todos, y los gobiernos deberían legislar en contra de todas las formas de discriminación.
Los argumentos a favor de la educación son prácticamente incontestables: los países han prometido proporcionar educación primaria para todos y el derecho a la educación ha quedado claramente consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño. En el contexto del VIH/SIDA, surge un argumento adicional: una base general en educación formal actúa como una barrera protectora contra la infección por el VIH. En otras palabras, hay una correlación negativa entre la susceptibilidad al VIH y la consecución de educación.
La explicación dominante para este fenómeno es que a medida que una epidemia avanza y las personas adquieren conocimientos y destrezas, las personas más instruidas tienen mayor capacidad para cambiar su comportamiento y reducir su riesgo al VIH.

